Día 20

En el camino, siempre tienes opciones

Para encontrarlas, debes atender el mundo desde lo pequeño a lo más grande o amplio por inabarcable que parezca.

Hoy resumimos las fases de un camino de introspección como este del Retiro en Activo para que tengas una idea del mapa de lo que puede que te este sucediendo o esté por venir.

Además, te resumo 7 hábitos claves para llevar en tu caja de herramientas de sabiduría para una vida extraordinaria en lo ordinario.

Seguro que alguna vez has oído el dicho: «Haz el bien y no mires a quién» 

Cultivar la presencia en tu vida, es cultivar tu respuesta consciente.  

La consciencia puede atender desde algo minúsculo a algo muy amplio. Dependiendo de las circunstancias, atiendes las sensaciones del cuerpo, la respiración, las emociones, los pensamientos o los sonidos.Te atiendes a ti y atiendes a otros, más allá de pensar en ello, estás plenamente. Incluso cuando la consciencia aprecia que hay un juicio y se crea una distancia entre el «yo» y lo observado, puedes reconocerlo.

Hay mucho que podemos hacer para cultivar la presencia y la consciencia. Se trata de un camino que nunca acaba. 

El para qué de cualquiera de las acciones que emprendemos ha de ser ético, bondadoso y generoso. 

Estoy convencida de que las decisiones éticas, esas que son correctas y cuidan el bien común, solo se toman cuando ampliamos la consciencia del impacto que tiene cada una de nuestras acciones, haciendo que lo inconsciente se haga consciente.  

No hablo aquí de moral, de reglas y normas de lo que la sociedad considera que es correcto. Te invito a que te apoyes en tu propia conciencia, en los valores, principios e intenciones, que rigen tu vida. 

Lo único que un ser humano no puede traspasar es nuestra propia conciencia, al contrario de lo que pueda ocurrir con cualquier regla o norma exterior. 

Llegado este punto del programa tal vez hayas pasado por fases y días en que todo haya sido fácil y fluido, y otros donde las cosas se hayan hecho un poco más difícil.  

4 fases en un proceso de cambio

Por las que todas las personas pasan, que no son siempre lineales:

  • Fase de vértigo. Sientes que hay algo que mirar, y la vez te da miedo o cierta pereza atenderlo. Se mezcla la ilusión de dar un paso nuevo, con la resistencia a abandonar el territorio conocido y la esperanza de progresar en tu vida. En estos momentos hay expansión y contracción. 
 
  • Fase de negociación. En esta fase tu mente racional y la que quiere mantener el status quo, te dirá que abandones el proceso y que sigas atendiendo tu vida tal y como lo haces hoy. Será el momento de negociar con esa parte de ti que no quiere el cambio y acercarla a esa otra parte de ti que sabe que quiere vivir de una forma más plena. 
  • Fase de descubrimiento. En las negociaciones, la parte de ti que no quiere cambios seguramente haya cedido lo suficiente para que te acerques a las propuestas del programa. Experimentas y pruebas, así empiezas a hacer descubrimientos que reafirman tu decisión de querer continuar.
 
  • Fase de magia: observas y eres consciente de que algo dentro de ti se ha transformado. Estás mejor en tu piel y parece que el recorrido tiene sentido. Parece que ves las cosas de forma diferente, las vives de forma distinta. Hay alegría y las gafas desde las que aprecias tu vida te ofrecen un color más luminosoProbablemente hay cosas que puedas apreciar ya, otras vendrán más adelante. 

No tengas prisa, solo cuida la semilla a diario.

Tu caja de herramientas de sabiduría para una vida extraordinaria en lo ordinario

Hoy quiero resumir algunos hábitos que favorecen que vivas la vida que deseas vivir. 

Como sabes son siempre propuestas, por eso te sugiero que adaptes y modifiques para que se ajusten lo que es correcto y adecuado para ti y tus circunstancias. 

Los hábitos son esas rutinas que repetidas una y otra vez favorecerán incorporar una serie de comportamientos

1. Haz una sola cosa a la vez

En muchas ocasiones queremos atender más de lo que podemos en un determinado momento. Si decides hacer una cosa, hazla plenamente. 

Comprométete con lo que hagas y conecta con ello en el momento.  

Permite que toda tu energía esté en ello. 

Al principio este hábito te puede costar, tendrás que tomar decisiones sobre cuando interrumpir una u otra actividad. Pero a la larga será un hábito que mejore tu calidad de vida de forma profunda. 

No lo subestimes. Hazlo.

2. Elimina aquello que te distrae de lo que te importa de verdad

Existen multitud de distracciones que te alejan continuamente de lo que te importa y lo que te conecta con tu intención. 

Reduce al máximo el uso de dispositivos electrónicos, utilízalos con intención y elimina las notificaciones que buscan tus reacciones automáticas. 

Elimina sonidos y pop-ups que harán que instintivamente olvides la intención por la que tomas un determinado dispositivo. 

Desinfoxicación. A veces solo necesitas alejarte de tanta información externa que te desconcierta, desintoxicarte para acercarte a ti.  

Revisa tus hábitos de lectura y observa si lo que lees es una forma de excusa para no acercarte a tu vida o si por el contrario está alineado con tu intención y con hacer crecer semillas importantes para tu vida. 

3. Nutre tu cuerpo

Toma alimentos que tengan poder nutritivo y que te aporten. Reduce en lo posible alimentos procesados y aumenta el consumo de frutas y verduras. 

Una mente bien alimentada es una mente clara.

4. Escucha de forma consciente y habla de forma correcta

No olvides pasar todo lo que tienes que decir por las 3 rejas preguntándote:  ¿es verdad?, ¿es necesario? y ¿es beneficioso?  

5. Atiéndete, pasa tiempo a solas y no hagas nada

Pueden ser solo unos pocos minutos al día, pero permitirán que tu taza se vacíe para favorecer que nuevas cosas entren en tu vida. Cuando estamos llenos y saturados de todo, no dejas espacio para que nuevas cosas lleguen. 

6. Hazlo fácil 

No te esfuerces, no fuerces, deja que el siguiente paso se dé por si solo desde tu presencia. 

Cuando quieres cambiar tu vida, cuando quieres mejorar el mundo, no se puede hacer un esfuerzo continuado desproporcionado, el movimiento ha de ser sostenible y emerger de la presencia de forma hábil. 

7. Permite el silencio

Creemos que las grandes revelaciones vienen acompañadas de sonidos de trompetas que anuncian su llegada. Sin embargo, esto no suele ser así, las grandes revelaciones suelen ser oídas de forma sutil en el silencio.  

Recuerdo el primer retiro de silencio en el que participé: diez días en silencio total, sin teléfono, sin leer, sin escribir, y por supuesto sin hablar con nadie, levantándonos a las 4 de la mañana para meditar en jornadas que se prolongaban hasta las 9:30 de la noche, donde el continuo era el silencio, el recogimiento y la eliminación del máximo posible de distracciones. En el silencio he meditado, he escrito y me he permitido simplemente estar. He podido tener momentos mágicos, donde como por arte de magia se iban quitando esas capas exteriores, endurecidas, para llegar al corazón por un instante.  

Mi propuesta para ti no es que te vayas a un retiro y estés en silencio diez días. Mi propuesta para ti es mucho más sencilla: busca momentos de silencio, elimina todo lo que puedas el ruido en tu vida, cuando estés en casa, no pongas la televisión y la tengas de fondo, intenta tener espacios donde haya el mínimo ruido ambiental. Como mamá de un pequeño reconozco que eso no es siempre fácil, pero merece la pena intentarlo.  

Los ruidos activan la amígdala, que libera hormonas como el cortisol. La exposición constante al ruido provoca que el cuerpo experimente niveles crónicamente elevados de hormonas del estrés. Cuando estás en silencio la red por defecto también se desactiva y esto te permitirá que digieras aquellas cosas que han sucedido durante el día y que no han tenido espacio para la digestión por el ruido y los quehaceres. En silencio, la creatividad para manejar cualquier situación se multiplicará.  

Es mágico lo que el silencio te puede permitir descubrir. 

8. No vayas solo

Cuando empiezas a descubrir el mundo desde tu experiencia en primera persona, de forma atenta y amable, desde la presencia, es necesario tener a alguien que te guíe, un grupo en el que apoyarte, un espacio en el que poder compartir aquello que, a ojos de otros, parecería una locura.

Necesitas un lugar seguro en el que seguir investigando. Si bien tú eres tu mejor maestro y nadie puede decirte qué es mejor para ti, el apoyo de otros te fortalecerá en los momentos más difíciles. Saber que puedes contar con otros que están haciendo un camino con un propósito e intereses compartidos, hace el camino más fácil. Ese apoyo puede ser muy variado, desde un instructor que te acompaña en la práctica, o tal vez un coach, un mentor, un familiar, tu verdadero amigo o amiga, tu pareja… No importa quién o quiénes, la clave será contar con la confianza de que hay alguien más que te sirve de apoyo para continuar el camino.

Estar bien acompañado, incluso poder recibir el feedback sincero de alguien, podrá ayudarte a ajustar la acción y aquello que crees que es necesario de ti.

Recuerda

Siempre tienes una opción, siempre puedes elegir tu respuesta consciente, para eso solo necesitas presencia.  

El camino de introspección, de cambio, tiene diferentes fases, cada una genera diferentes emociones y sensaciones, todas ellas válidas y correctas. Sigue tu ritmo, todo está bien.

7 hábitos para incluir en tu caja de herramientas de sabiduría para una vida extraordinaria en lo ordinario. Añade, cualquier otro hábito que te hace bien a ti, esté o no en la lista.

Tu camino, tus opciones

Siempre hay una opción.

 

 

No lo olvides. 

 

 

Acércate a tu corazón y se desplegará ante ti.

 

 

¡Gracias por Ser! ❤️

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